viernes, 25 de febrero de 2011
Morir sin morir
He muerto en vida mil veces; he vuelto a respirar el aire puro de la ilusión mil veces más, y me he sentado esperando la vida pasarme por encima, lleno de entusiasmo un día, y con temor al otro. Mi vida ha dejado de respirar ese aire de ilusión, ahora que no estás. Es la perdida más grande, porque es sin retorno; no puedo volver a ver tu cara, tu expresión, tus ojos de gata amarillos, y eso me mata. Quisiera gritarte con la pasión de siempre que he cambiado, que voy a seguir haciéndolo; pero que saco? Se ha muerto tu amor, y el mio sigue vivo; más allá de las apariencias, los conflictos, los desastres del tiempo mal gastado mi amor te clama a cada minuto de mi vida, y ahora sé que es un grito sin respuesta. Quisiera cambiar los últimos días, donde ha terminado de quemarse el fuego de nuestras vidas. Te amo tanto que duele pensarlo. Que hago ahora? Seguir viviendo mi existencia pensando que no estás, que perteneces a otro? Que vida será esta? Dame un hilo de esperanza, y te devolveré el amor que has perdido, ese amor que no he cuidado y he regalado a la locura de mi mente.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario